Saltar al contenido principal

Tarot y videncia por teléfono. Todos los días, a cualquier hora.

Amor

Tarot del amor: qué se ve de verdad en una tirada

De cada diez personas que me llaman, siete llaman por alguien. Y casi todas empiezan con la misma pregunta, que es precisamente la que no se puede contestar.

Cinco cartas del tarot Rider-Waite en herradura sobre un mantel de lino, con dos anillos de boda entre ellas

Me llamó una mujer de Prosperidad un jueves de febrero, a las diez de la noche. Antes de contarme nada me dijo: «solo quiero saber una cosa, si va a volver». Le contesté que eso no lo tengo, y se hizo un silencio de los que se oyen.

Luego estuvimos cuarenta minutos y colgó con algo en la mano. Pero ese silencio de los primeros diez segundos es el que quiero explicar aquí, porque lo he oído miles de veces y siempre significa lo mismo: «entonces, ¿para qué llamo?».

Voy a contestarlo con todo el detalle que pueda. Y sí, soy parte interesada, porque yo cobro por esto. Léelo sabiéndolo.

Lo que una tirada de amor no puede decirte

Lo que va a decidir otra persona

Esto es lo primero y lo más importante. Una baraja no tiene acceso a la cabeza de nadie, y mucho menos a una decisión que la otra persona probablemente no ha tomado todavía. Quien te dice que sí, no está leyendo: está vendiendo tranquilidad a plazos, y la factura la pagas tú.

Me lo hicieron a mí. En 2007, cuando mi marido se fue de casa, estuve casi dos años llamando a un teléfono de tarot donde un hombre me repetía cada semana que él iba a volver, que había un trabajo hecho, que con un poco más de tiempo. Yo llevaba quince años leyendo cartas y aun así llamaba. Así que cuando te digo que nadie puede prometerte eso, no lo digo de oídas.

Una fecha

Ni el día, ni la semana, ni el mes. Lo que sí se puede leer son ciclos: algo que se está cerrando, algo que se moverá pronto, algo que va para largo. Es menos espectacular y es lo único que se sostiene.

Si alguien te da una fecha de calendario, apúntala. Cuando pase, vuelve a mirar esa nota. Es la manera más barata de aprender a elegir a quién llamas.

Un hecho comprobable

«¿Hay alguien más?» «¿Me está mintiendo?» «¿Me escribió y lo borró?» Eso son hechos, y los hechos no están en una baraja: están en el mundo, y se averiguan preguntando o mirando. Lo que sí puedo mirar es por qué llevas tres semanas buscando pruebas, que es una pregunta distinta y bastante más incómoda.

Las cartas de quien no ha llamado

«Dime qué está pensando él» es la petición más repetida del oficio y la que hay que saber rechazar. No leo a quien no ha pedido la consulta. Aparte de que no me parece correcto, fíjate en lo práctico: nunca podrías comprobarlo. Y lo que no se puede comprobar es exactamente el terreno donde se instala el timo.

Lo que hago es reformularlo en voz alta: te leo a ti dentro de esa relación. Suena a menos y es muchísimo más, porque de ahí sí puedes hacer algo.

Lo que sí se ve, y se ve bastante bien

En qué punto está el vínculo

Si hay algo vivo o si lo que queda es la costumbre. Suena difuso dicho así, pero en una tirada se distingue rápido: no es lo mismo una situación parada que una situación cerrada, y la gente las confunde todo el tiempo porque desde dentro las dos se sienten igual de mal.

Qué lo está sosteniendo

Aquí es donde suelen llegar los sustos, y los buenos. Muchas veces lo que sostiene una relación a estas alturas no es el cariño: es el piso, la costumbre, el miedo a contárselo a la familia, o la idea de haber invertido demasiado para soltarlo ahora. Verlo por separado no arregla nada, pero cambia la pregunta.

Qué te está costando a ti

Esta es mi favorita, y es la que nadie viene a preguntar. Cuánto te está costando la espera. Cuántas horas al día se te van en esto. Qué has dejado de hacer desde marzo. En las cartas eso sale, y sale con una claridad que a veces incomoda.

Lo que no estás mirando

En mis tiradas hay siempre una posición para eso. Casi nunca es un secreto espectacular: suele ser algo que ya sabías y que habías dejado a un lado porque no encajaba con la historia que te estabas contando.

Una tirada no te dice lo que va a pasar. Te pone en orden lo que ya sabes, para que puedas mirarlo sin apartar la vista.

Cómo hacer una pregunta que sirva

Esto vale para mí y para cualquiera a quien llames. Las preguntas útiles tienen tres características: hablan de ti, admiten varias respuestas y se pueden llevar a la práctica esta semana.

  • En lugar de «¿va a volver?», «¿qué estoy sosteniendo yo de esto y a qué precio?»
  • En lugar de «¿me quiere?», «¿qué estoy recibiendo de verdad y me vale?»
  • En lugar de «¿cuándo?», «¿esto está parado o está moviéndose?»
  • En lugar de «¿hay alguien más?», «¿qué hago con lo que ya sé?»

Y no te preocupes si llegas sin la pregunta hecha. Yo abro siempre igual —cuéntame qué te pasa, y empieza por donde quieras— y luego la repito en voz alta antes de tirar. Ahí es donde la mitad de la gente dice «bueno, en realidad lo que quiero saber es otra cosa». Entonces tiramos por esa.

La mujer de Prosperidad

Vuelvo al principio. Cuando le dije que no podía saber si iba a volver, le pregunté otra cosa: cuánto tiempo llevaba así. Nueve meses. Y en esos nueve meses, ¿cuántas veces había pasado algo nuevo? Ninguna.

Esa era la respuesta, y no hacía falta la baraja para verla; la baraja sirvió para poder mirarla. Tiramos cinco cartas y salió lo que sale en estos casos: ella sosteniéndolo todo y la otra parte fuera del cuadro.

Colgamos con una sola tarea, que es como cierro siempre: durante una semana, no mirar la hora de la última conexión. Una semana nada más. Me llamó en abril para contarme que la primera vez había aguantado dos días, y que la segunda ya no le hizo falta contarlos.

Y esta semana, una cosa

Si estás en algo parecido, prueba esto antes de llamar a nadie: coge los últimos seis meses y apunta solo los hechos. No lo que interpretaste, no lo que sentiste: qué pasó, quién lo hizo y qué día. Que quepa en media cara de una hoja.

Si esa media hoja se queda casi vacía, ya tienes la lectura. Y si sigues queriendo hablarlo con las cartas delante, para eso estoy.

Seguir leyendo

Pregúntame lo que quieras

Precio cerrado antes de empezar y, si al colgar sientes que no te ha servido, te devuelvo el dinero.

O pídeme la primera consulta gratis por WhatsApp

Llamar Consulta gratis