Tu primera consulta es gratis, y te la contesto hablando
Por WhatsApp · sin coste
Me escribes lo que te pasa, echo las cartas y te mando un mensaje de voz contándote lo que veo. No pagas nada, no das ningún dato bancario y no te quedas comprometida a llamar después.
Lo hago por una razón práctica: mucha gente quiere consultar y le frena no saber cómo soy. Así me oyes primero y luego decides.
Pedir mi consulta gratis Se abre WhatsApp con el mensaje ya escrito. Solo tienes que darle a enviar.
Cómo funciona la consulta gratuita
-
Me cuentas qué te pasa
Por donde quieras y con las palabras que te salgan. No hace falta que traigas una pregunta redonda: casi nadie la trae, y muchas veces la encontramos por el camino.
-
Echo las cartas
Con mi Rider-Waite, en la mesa del salón, igual que en cualquier consulta. Ni un programa, ni cartas al azar de una página web.
-
Te mando un audio
Te cuento con mi voz lo que veo, incluido lo que no te va a apetecer oír. Lo escuchas cuando puedas y las veces que quieras.
Pedir mi consulta gratis Se abre WhatsApp con el mensaje ya escrito. Solo tienes que darle a enviar.
Por qué es gratis y dónde está el truco
Te lo cuento yo, que es mejor que lo pienses tú con desconfianza.
Es gratis porque me interesa. Tú te ahorras el riesgo de pagar por una desconocida y yo me ahorro explicarle a cada uno cómo trabajo: lo oyes en el audio en tres minutos. De cada diez personas que me escriben, unas pocas llaman después. Con eso me vale.
Y el truco, si quieres llamarlo así, es que un audio no da para todo. En unos minutos de voz cabe una pregunta concreta bien mirada. Si lo tuyo viene enredado de años, o si son tres asuntos a la vez, se va a quedar a medias. Ahí es donde te puede interesar el teléfono.
Lo que no va a pasar: que te llame yo, que te mande mensajes después, que te ofrezca un descuento de hoy o que aparezca una segunda parte de pago. Nada de eso. Si no vuelves a escribirme, perfecto.
«La primera consulta es gratis» dicho por quien va a cobrar la segunda al triple es una de las cinco frases por las que hay que colgar. Lo sé, y aun así la primera aquí es gratis. La diferencia está en la segunda.
Lo que preguntan antes de escribir
¿De verdad es gratis?
Sí. No hay que dar una tarjeta, no hay que registrarse y no hay una segunda parte de pago. Es una consulta por persona, respondida en un audio.
¿Cuánto tardas en contestar?
Unas horas, y algunas veces al día siguiente. Contestarte por escrito es un momento, pero sentarme con tus cartas no lo es, y hay cola. Si lo tuyo no puede esperar, llama al 910 131 124 y lo vemos en directo.
¿Tengo que contarte mucho?
Lo que te salga. Con dos líneas me vale, y si necesitas escribir quince, también. Mándame tu nombre de pila y lo que te ronda; no hace falta fecha de nacimiento ni ningún dato más.
¿Qué haces con mi número?
Contestarte y nada más. No entra en ninguna lista, no recibes mensajes después y no se cede a nadie. Está explicado en la política de privacidad, incluida la parte de que el chat lo gestiona WhatsApp y eso no depende de mí.
¿Puedo pedir dos?
Una por persona. Si vuelves con otra pregunta, te lo diré sin dramatismo: te contaré cuánto cuesta y decides. Y si me escribes tres veces la misma pregunta, no te la voy a leer tres veces.
O llámame directamente
Si lo que traes no cabe en un audio, o si simplemente prefieres hablar, el teléfono está abierto todos los días.